img

El mercado registra 46.661 hipotecas sobre viviendas en marzo mientras el capital prestado crece a un ritmo superior al volumen de operaciones, reforzando la tendencia hacia un mayor peso del valor frente a la cantidad. "El crédito hipotecario no está tensionado; lo que está cambiando es la estructura del mercado, con operaciones cada vez más grandes y un sistema más estable y predecible", señala Robin Decaux, CEO y cofundador de Equito

El mercado hipotecario sigue mostrando una demanda sólida y, sobre todo, una capacidad de financiación que continúa activa pese al contexto de precios elevados. En marzo se constituyeron 46.661 hipotecas sobre viviendas, un 9,0 % más que hace un año, mientras que el importe medio alcanzó los 174.132 euros, creciendo un 10,1 %. El dato es relevante porque el capital prestado crece incluso más rápido que el número de operaciones, lo que confirma que el mercado no se está frenando por falta de crédito, sino que se está adaptando a viviendas cada vez más caras y a compradores que necesitan financiar importes más elevados.

"El capital prestado crece incluso más rápido que el número de operaciones, lo que confirma que el mercado no se está frenando por falta de crédito, sino que se está adaptando a viviendas cada vez más caras y a compradores que necesitan financiar importes más elevados", explica Robin Decaux, CEO y cofundador de Equito.

Desde el punto de vista financiero, los últimos datos recogidos por el Instituto Nacional de Estadística también dejan ver un mercado mucho más estable. El tipo de interés medio se situó en el 2,84 %, prácticamente alineado con los últimos meses, y el 63,8 % de las hipotecas ya se firma a tipo fijo, frente al 36,2 % a tipo variable.

"El sistema hipotecario español funciona hoy en día con estructuras más prudentes, más profesionalizadas y menos expuestas a shocks bruscos de tipos que en ciclos anteriores", explica Decaux.

Pero el ajuste más significativo no está en el volumen, sino en el comportamiento de los propietarios. Las hipotecas con cambios registrales caen un 28,3 % interanual y las novaciones bajan un 25,2 %, mientras que las subrogaciones entre entidades aumentan un 8,0 %.

Esto indica que el mercado ya no está tan centrado en renegociar deuda, sino en mover financiación hacia operaciones nuevas o más eficientes. La hipoteca deja de ser un producto que se corrige constantemente y pasa a ser una estructura más estable y planificada desde el origen.

"El mercado ya no está tan centrado en renegociar deuda, sino en mover financiación hacia operaciones nuevas o más eficientes. La hipoteca deja de ser un producto que se corrige constantemente y pasa a ser una estructura más estable y planificada desde el origen", explica Robin Decaux, CEO y cofundador de Equito.

A nivel territorial, las diferencias son cada vez más visibles. Navarra (+60,4 %), Aragón (+45,4 %) y Madrid (+19,1 %) lideran el crecimiento hipotecario, mientras Galicia (−20,7 %), Castilla y León (−16,6 %) y País Vasco (−12,3 %) muestran un enfriamiento más claro. Cataluña, por su parte, mantiene un crecimiento positivo del 5,8 %.

Este mapa refleja hacia dónde se está desplazando la actividad: las regiones con mayor dinamismo económico, movilidad laboral o capacidad de absorción de nueva demanda siguen atrayendo financiación, mientras otros mercados empiezan a mostrar señales de saturación o menor accesibilidad.

"El crédito sigue disponible y la demanda sigue ahí. El verdadero límite del mercado no está siendo la financiación, sino la capacidad de generar suficiente vivienda accesible y disponible para absorber esa demanda sin seguir tensionando los precios", concluye Decaux.