BIOSALUD DAY HOSPITAL impulsa un protocolo en seis fases para el abordaje integral del Lyme crónico. Un modelo que combina tecnología avanzada y Medicina Integrativa para recuperar la salud
Biosalud Day Hospital ha consolidado un modelo clínico propio para el abordaje del Lyme crónico, basado en un protocolo organizado en seis etapas consecutivas y complementarias.
Este esquema terapéutico, diseñado tras décadas de experiencia en Medicina Biológica e Integrativa, propone una intervención progresiva que no se limita únicamente al control de las infecciones, sino que actúa sobre el terreno biológico del paciente, el sistema inmune, la función mitocondrial y la recuperación a largo plazo.
El tratamiento enfermedad Lyme se entiende como un proceso dinámico y personalizado, en el que cada fase cumple una función estratégica dentro del conjunto.
El objetivo no se centra exclusivamente en erradicar la bacteria Borrelia y sus coinfecciones, sino en revertir la cronificación, modular la inflamación persistente y restaurar la capacidad de autorregulación del organismo.
La enfermedad de Lyme crónica representa uno de los mayores desafíos clínicos actuales debido a su carácter multisistémico, la presencia de varias coinfecciones y la capacidad de la bacteria Borrelia para ocultarse en biofilms o en el interior celular.
Por ello, el modelo en seis fases desarrollado por Biosalud Day Hospital busca actuar de forma coordinada sobre todos los factores implicados.
Fase 1: preparación del terreno y detoxificación profunda La primera etapa del protocolo se fundamenta en un principio esencial: antes de combatir la infección, es necesario optimizar el entorno biológico del paciente. Cuando el organismo se encuentra acidificado, inflamado y con sobrecarga tóxica, el sistema inmune pierde eficacia y la respuesta terapéutica se reduce.
El objetivo central de esta fase es la reducción inflamatoria, la eliminación de toxinas circulantes y la mejora del equilibrio metabólico. Para ello se emplea tecnología avanzada como INUSpheresis®, una técnica de filtración sanguínea capaz de retirar citoquinas proinflamatorias, inmunocomplejos, micotoxinas y metales pesados.
Biosalud Day Hospital ha desarrollado además la Toxicpheresis by Biosalud®, un procedimiento que combina diferentes técnicas especializadas con el fin de lograr, en cuatro días consecutivos, una eliminación muy significativa de sustancias que interfieren en los procesos de recuperación.
Este primer paso permite crear un entorno biológico más favorable para las fases posteriores, reduciendo la carga tóxica y facilitando que el sistema inmune recupere capacidad de acción.
Fase 2: activación inmunitaria y reactivación mitocondrial La segunda fase se centra en convertir al sistema inmune en un aliado activo frente a la infección. Según el modelo aplicado, una intervención antiinfecciosa resulta limitada si el organismo no dispone de una respuesta inmunitaria competente.
En esta etapa se trabajan múltiples ejes biológicos: tratamiento de infecciones intestinales y periodontales, restauración de la microbiota, corrección de la permeabilidad intestinal y normalización de las citoquinas inflamatorias.
Asimismo, se corrigen déficits de vitaminas, minerales, aminoácidos y ácidos grasos esenciales.
Un elemento diferencial es la atención a la función mitocondrial. Sin energía celular adecuada, la recuperación resulta improbable. Por ello, se evalúan las causas del deterioro mitocondrial y se aplican terapias orientadas a su reactivación.
Entre las tecnologías empleadas se incluyen terapias oxidantes, sueros intravenosos personalizados, Terapia de Inducción Iónica, Hipoxia/Hiperoxia Intermitente, láser, neuromodulación adaptativa e hipertermia molecular. La duración puede extenderse de uno a tres meses, con revisiones médicas periódicas.
Este enfoque busca resolver los síntomas de la enfermedad de Lyme, como alteraciones neurológicas, trastornos del sueño, dolor musculoesquelético o afectación cognitiva.
Fase 3: tratamiento antiinfeccioso intensivo en Hospital de Día Esta etapa combina diferentes estrategias terapéuticas orientadas a eliminar la Borrelia, coinfecciones como la Babesia o la Bartonella, y virus reactivados como el Epstein-Barr, Herpes o Citomegalovirus.
Un aspecto relevante es el desarrollo de una forma farmacéutica específica ideada por el Dr. Bueno para antibióticos liposomados, capaz de facilitar su entrada en el interior celular y atravesar la barrera hematoencefálica, sin efectos secundarios. Este avance resulta especialmente relevante en infecciones bacterianas persistentes, tanto en adultos, como en niños.
Entre las herramientas empleadas destacan la hipertermia corporal, ya que la Borrelia presenta sensibilidad al calor, terapias oxidantes, sueros con antibióticos liposomados, láser endovenoso e hipertermia molecular.
La duración habitual es de aproximadamente un mes, con seguimiento médico semanal. Es un protocolo completamente personalizado. En determinados casos, parte del tratamiento puede realizarse de forma ambulatoria con pautas domiciliarias personalizadas. Esta fase requiere ejecutarse en Hospital de Día en Zaragoza o Madrid.
Fase 4: tratamiento antiinfeccioso continuado y seguimiento analítico Tras la fase antiinfecciosa intensiva, se mantiene un tratamiento continuado con controles analíticos periódicos bimensuales o trimestrales. A las ocho semanas se realiza una evaluación para valorar la respuesta clínica y realizar ajustes si fuese necesario.
Las revisiones médicas mensuales permiten adaptar el plan terapéutico según la evolución del paciente. Esta etapa puede prolongarse varios meses, especialmente en casos complejos o con larga evolución previa.
El objetivo es consolidar la remisión, simplificar progresivamente la medicación y asegurar que la carga infecciosa desciende de forma sostenida.
La experiencia acumulada durante casi dos décadas en el abordaje del Lyme crónico respalda esta fase de seguimiento individualizado, que combina la Medicina Biológica e Integrativa con herramientas tecnológicas actualizadas.
Fase 5: retirada progresiva y control de secuelas El Lyme crónico puede dejar secuelas persistentes incluso tras la eliminación de la infección activa. Entre ellas se encuentran la fatiga residual, el dolor crónico y alteraciones cognitivas leves. Depende de los años de evolución y de los fracasos terapéuticos anteriores.
En esta fase se procede a una retirada gradual del tratamiento, con protocolos de estilo de vida, nutrición antiinflamatoria y revisiones periódicas mediante sistemas de control como LymeCheck.
La finalidad es evitar recaídas y consolidar la recuperación funcional.
Fase 6: vigilancia, regeneración y longevidad activa Se ofrece un programa orientado a la regeneración y mantenimiento de la salud a largo plazo. A través de la unidad Beyond Longevity, se aplican estrategias destinadas a la prevención de patologías y optimización funcional.
Estos programas se adaptan al perfil y prioridades del paciente, integrando avances tecnológicos que se actualizan de forma constante. El enfoque final no se limita a la ausencia de enfermedad, sino a la recuperación plena de la calidad de vida y la proyección hacia una longevidad activa.
Un modelo integrativo basado en evidencia y tecnología La enfermedad de Lyme crónica plantea desafíos diagnósticos y terapéuticos debido a su capacidad de mimetizar otras patologías y su evolución fluctuante.
El modelo en seis fases de Biosalud Day Hospital responde a esta complejidad con una estrategia escalonada que combina detoxificación, inmunomodulación, terapia antiinfecciosa intensiva y seguimiento prolongado.
El planteamiento integrativo permite actuar sobre múltiples ejes biológicos de forma simultánea, evitando intervenciones aisladas que no contemplen la totalidad del proceso.
Esta estructura terapéutica sistematizada facilita la monitorización constante, la adaptación dinámica del tratamiento y la incorporación de avances tecnológicos conforme surgen nuevas evidencias científicas.
