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La clínica sevillana advierte sobre cómo ciertos hábitos alimentarios y el consumo frecuente de ácidos pueden provocar erosión en las piezas dentales

La clínica Dental Buhaira, ubicada en Sevilla, ha publicado un informe sobre las consecuencias que el seguimiento de dietas difundidas a través de redes sociales puede tener en la salud bucodental de los pacientes. Prácticas como el consumo de agua con limón en ayunas, la ingesta frecuente de zumos detox, el uso de vinagre diluido o la sustitución de comidas por bebidas energéticas han ganado popularidad, aunque su repetición constante conlleva riesgos para el esmalte dental.

Los expertos de la clínica explican que el problema principal no reside en el tipo de dieta, sino en la frecuencia con la que los ácidos entran en contacto con los dientes y el tiempo que estas sustancias permanecen en la cavidad oral. La erosión dental se define como un proceso químico que provoca la pérdida progresiva de los tejidos mineralizados del diente, sin intervención de bacterias. A diferencia de la caries, este desgaste puede alterar significativamente la forma, el color y la sensibilidad de las piezas dentales.

La American Dental Association (ADA) respalda las medidas preventivas para mitigar estos riesgos, recomendando reducir la exposición a ácidos, evitar mantener bebidas en la boca y no cepillarse inmediatamente después de ingerir productos ácidos. Dental Buhaira subraya que, tras el contacto con sustancias ácidas, lo más adecuado es enjuagarse la boca con agua para retirar los residuos antes de proceder con el cepillado dental habitual.

La clínica advierte que algunas bebidas sin azúcar no son inocuas, ya que su propia acidez puede contribuir al desgaste erosivo. Asimismo, estudios recientes indican que no existe evidencia concluyente para afirmar que el ayuno intermitente o las dietas cetogénicas dañen por sí mismos el esmalte, aunque señalan que el riesgo aumenta si estas dietas van acompañadas de un consumo compensatorio de bebidas ácidas, hidratación insuficiente o reflujo.

El desgaste del esmalte suele avanzar de forma silenciosa. Los pacientes deben prestar atención a señales como la sensibilidad al frío o calor, cambios en el color dental, bordes más finos o pequeñas depresiones en la superficie de masticación. "La prevención no exige eliminar automáticamente todos los alimentos ácidos; en muchos casos, basta con modificar su frecuencia y la manera de consumirlos", afirman fuentes de la clínica.

Ante la presencia de síntomas persistentes, la clínica recomienda acudir a una valoración profesional. La odontopediatría juega también un papel fundamental en la detección temprana de hábitos inadecuados en menores, quienes pueden replicar tendencias alimentarias de redes sociales sin conocer sus efectos a largo plazo sobre la estructura dental.