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Cada vez más empresas buscan algo más que una oficina flexible, y Optimismus nació precisamente para responder a esa necesidad en Madrid. Así nació un espacio donde trabajar también significa conectar, crecer y construir un proyecto empresarial con recorrido

La conversación sobre el coworking siempre suele girar alrededor de conceptos como flexibilidad, puestos compartidos, teletrabajo o ahorro de costes. Sin embargo, hay espacios que nacieron con una ambición distinta. No para alquilar oficinas, sino para acompañar el crecimiento de quienes están construyendo una empresa. 

Ese es el origen de Optimismus Coworking, un espacio de trabajo ubicado en la zona de Conde Orgaz-Arturo Soria (Madrid) que propone una forma diferente de entender el trabajo: poniendo a las personas y a las relaciones profesionales en el centro de la experiencia. Optimismus nació desde la experiencia empresarial de sus impulsores, convencidos de que el éxito de una empresa no depende únicamente del espacio en el que trabaja, sino del entorno que la rodea. La ambición nunca fue crear un coworking más, sino construir el lugar que cualquier emprendedor habría querido encontrar al comenzar su proyecto. 

"No solo alquilamos oficinas; acompañamos a emprendedores y empresas en su camino de crecimiento. Creemos que una empresa necesita mucho más que un espacio de trabajo: necesita un entorno donde las ideas evolucionen, las personas se inspiren mutuamente y las oportunidades aparezcan", explica Nieves Ramos Sánchez-Mateos, directora de Optimismus y experta en Recursos Humanos. 

Un coworking que cuenta la historia de cualquier empresa  Pocas empresas pueden explicar su filosofía recorriendo un edificio. En Optimismus, cada planta representa una etapa del crecimiento empresarial: Pasión, Valores, Familia y Legado. Esta es la materialización de una idea que acompaña al proyecto desde su origen: todas las empresas comienzan con una pasión, crecen apoyadas en unos valores, se consolidan gracias a las personas que las forman y aspiran a dejar un legado.  

Bajo esa filosofía, resumida en el lema 'De tu pasión a tu legado', Optimismus entiende que toda empresa recorre un mismo camino: nace impulsada por una pasión, crece apoyándose en unos valores, se fortalece gracias a las personas que la forman y aspira a dejar un legado. Por eso cada planta del edificio representa una de esas etapas y convierte ese recorrido empresarial en una experiencia tangible. 

No es oficina. No es casa. Es Optimismus Más que un edificio lleno de oficinas, Optimismus es comunidad donde compartir espacio significa también compartir conocimiento, experiencias y oportunidades. Hoy, Optimismus reúne a más de cuarenta empresas y profesionales de sectores como la consultoría, la tecnología, el marketing, la comunicación, el ámbito legal o el retail. Todos buscan un entorno profesional donde recibir clientes, celebrar reuniones, encontrar talento, compartir experiencias y establecer relaciones que ayuden a hacer crecer su negocio.   

"Aquí compartir espacio también significa compartir oportunidades. Muchas colaboraciones surgen de una conversación en la cocina, de un café o de coincidir con alguien en una sala. Ese tipo de conexiones no se pueden planificar, pero Optimismus sí crea las condiciones para que ocurran", señala Ramos Sánchez-Mateos. 

La comunidad de Optimismus reúne además a profesionales y empresas de distintos países, favoreciendo un entorno internacional donde conviven diferentes culturas empresariales y surgen nuevas oportunidades de colaboración. 

La oficina ha cambiado. Las necesidades de las empresas, también El crecimiento del trabajo híbrido ha demostrado que la discusión ya no consiste en elegir entre oficina o teletrabajo. Las empresas buscan soluciones más flexibles, capaces de adaptarse a cada momento de su evolución sin renunciar a un entorno profesional. 

Por eso, además de puestos flexibles y puestos fijos, Optimismus ofrece despachos privados para empresas, domicilio fiscal y comercial, salas de reuniones y espacios para eventos, adaptándose tanto a profesionales independientes como a compañías que buscan establecer su oficina en Madrid sin asumir los costes y la rigidez de un alquiler tradicional. 

Por otro lado, la ubicación, en la zona de Conde Orgaz-Arturo Soria (Madrid), permite combinar tranquilidad, conexión con el aeropuerto, acceso directo a la M-40 y facilidad de aparcamiento, factores cada vez más valorados por empresas y clientes.  

El éxito no se mide solo en metros cuadrados  Más allá de compartir instalaciones, Optimismus busca que las empresas compartan conocimiento, experiencias y oportunidades, creando una comunidad donde el crecimiento individual también impulsa el crecimiento colectivo. 

Para Nieves Ramos, el verdadero valor de un espacio de trabajo no está en lo que ocurre dentro de ellas. "Una empresa no crece únicamente porque tenga una oficina. Crece cuando encuentra un entorno que favorece las buenas ideas, las relaciones de confianza y el intercambio de conocimiento. Nuestro mayor logro será que, dentro de unos años, muchas empresas puedan decir que una parte de su historia comenzó aquí". 

Esa visión explica por qué el proyecto evita definirse únicamente como un coworking. La aspiración va más allá de ofrecer un lugar desde el que trabajar. Su propósito es acompañar a quienes están construyendo una empresa, independientemente del momento en el que se encuentren. Porque las empresas cambian el mundo cuando encuentran el lugar adecuado para crecer. 

Más información: https://optimismus.es/