El aumento de la humedad en viviendas turísticas, especialmente en zonas costeras y del norte de España, está empezando a afectar a la experiencia de los huéspedes y a las valoraciones online. En este contexto, soluciones como Humix están ganando presencia entre propietarios que buscan actuar sobre el origen del problema sin recurrir a obras.
España cuenta con cerca de 400.000 viviendas de uso turístico, muchas de ellas ubicadas en zonas donde la humedad forma parte del día a día. Galicia, la cornisa cantábrica o gran parte del litoral concentran algunas de las condiciones más propicias para que este problema aparezca dentro de las viviendas.
Aunque no hay una cifra exacta sobre cuántos alojamientos están afectados, en el sector se reconoce cada vez más que la humedad no es solo una cuestión estética. En muchos casos, termina influyendo directamente en la experiencia del huésped.
Cuando el problema no se ve… pero se nota
Quienes gestionan viviendas turísticas lo saben bien. A veces no hace falta ver grandes manchas en la pared: basta con un olor persistente, una sensación de aire cargado o pequeñas señales en los muros para que la estancia no sea la esperada.
Y eso, en un entorno donde las reseñas lo son todo, tiene consecuencias.
Cada vez es más habitual encontrar comentarios que mencionan problemas relacionados con la humedad, especialmente en zonas donde el clima favorece su aparición durante todo el año.
Un fenómeno especialmente presente en el norte y zonas costeras
Las condiciones climáticas de determinadas regiones hacen que la humedad sea difícil de evitar. En el norte de España —Galicia, Asturias, Cantabria o País Vasco— y en muchas zonas costeras, la humedad relativa supera con frecuencia el 80%.
Además, existen factores que aumentan el riesgo:
viviendas cercanas al mar zonas con alta pluviometría inmuebles en contacto directo con el terrenoEn estos casos, el problema no suele ser puntual, sino que se mantiene en el tiempo.
Más allá de la ventilación o los deshumidificadores
Ante este escenario, muchos propietarios recurren a soluciones habituales como mejorar la ventilación o utilizar deshumidificadores. Sin embargo, estas medidas no siempre resultan suficientes.
Cuando la humedad tiene origen estructural —como ocurre con la capilaridad— el agua asciende desde el subsuelo a través de los muros, manteniéndolos húmedos de forma constante. Es un proceso lento, pero continuo.
Y ahí es donde las soluciones superficiales dejan de ser efectivas.
Una solución que empieza a ganar terreno en el sector
En los últimos años, algunos propietarios han empezado a apostar por sistemas que actúan directamente sobre el origen del problema. Es el caso de Humix, una tecnología que permite tratar la humedad por capilaridad sin necesidad de realizar obras.
El sistema bloquea el ascenso del agua desde el terreno y favorece el secado progresivo de las paredes, lo que permite mejorar el ambiente interior sin afectar a la operativa del alojamiento.
Menos quejas, mejores valoraciones
Para quienes gestionan viviendas turísticas, el impacto es claro. Reducir la humedad no solo mejora el estado del inmueble, sino que también ayuda a evitar uno de los factores que más influye en las reseñas negativas.
En un mercado cada vez más competitivo, donde la reputación online es clave, pequeños detalles como el ambiente interior pueden marcar la diferencia entre una estancia correcta… o una mala valoración.
Un problema que ya no se puede ignorar
La humedad ha dejado de ser un tema secundario en el sector turístico. Cada vez más propietarios son conscientes de que, si no se actúa sobre el origen, el problema seguirá apareciendo.
Y en un contexto donde cada reseña cuenta, anticiparse puede ser la clave para mantener la calidad del alojamiento y la confianza de los huéspedes.
