La Inteligencia Artificial suele asociarse actualmente a modelos generativos, asistentes conversacionales o al crecimiento de la demanda vinculado a los centros de datos. Sin embargo, décadas antes de estas tecnologías ya existían aplicaciones de Inteligencia Artificial capaces de generar valor económico real. Uno de los casos más destacados fue PROSPECTOR, un sistema experto desarrollado en la década de 1970 que contribuyó a la toma de decisiones bajo incertidumbre en la exploración minera